El impacto del Cloud Computing en el mundo de los negocios

Cuando compartes una imagen en Instagram, estás usando cloud computing. ¿Estás revisando el saldo de tu cuenta bancaria desde el móvil? Otra vez, estás en un cloud. Seguramente confías en el cloud para resolver muchas de las acciones habituales de tu día a día. El “cloud computing” o “computación en la nube” es ya una realidad pero no sólo para particulares, también para la mayoría de las empresas.

Iniciamos en el blog de DBi una serie de artículos sobre cloud computing, el primero de ellos para dibujar las diferentes aproximaciones que tiene una empresa para comenzar a trabajar con servicios en la nube.

Cloud Computing

¿Qué es el Cloud Computing?

Se trata de un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de una red, que usualmente es Internet. Estos servicios pueden ser softwares (SaaS, “Software as a Service”), plataformas (PaaS, “Platform as a Service”) e, incluso, infraestructuras (IaaS, “Infrastructure as a Service”).

El uso del cloud en las organizaciones va unido a los conceptos de escalado, reducción de costes, simplificación en la gestión, agilidad, etc. Una empresa puede beneficiarse de estas ventajas trabajando con una nube pública o varias de ellas combinadas (multi-nube), montando su propio cloud (cloud privado) o aprovechando lo mejor de ambos mediante lo que se denomina cloud híbrido.

El estado del Cloud Computing

Ante la evolución constante de la tecnología y las nuevas demandas de consumidores y de negocio, se hace cada vez más patente la necesidad de una rápida respuesta y adaptación por parte de las empresas. Estos cambios hacen que el cloud pase de ser una tendencia a convertirse en una verdadera realidad. Según un informe de Harvard Business Reviewel 56% de las empresas ya utilizan dos o tres plataformas de desarrollo de aplicaciones en la nube.

En este sentido, de acuerdo con el informe del “Estado del Cloud 2016” de RightScale, un mayoritario 82% de las empresas tiene una estrategia híbrida en la nube, utilizando de media 1,5 clouds públicos y 1,7 en el caso de los privados. “Un modelo que refleja el mundo empresarial en constante cambio de hoy en día, que tiene un pie en el futuro digital, pero sin dejar de depender de los sistemas heredados.”

¿Qué tipos de cloud existen?

En función de la propiedad de la infraestructura cloud podemos diferenciar los siguientes tipos de nubes que puede adoptar una organización:

  • Cloud privado. El acceso es exclusivo de la organización y generalmente está incluido en su infraestructura interna.
  • Cloud público. La información se encuentra en servidores externos a la empresa y, por lo tanto, es controlada por terceros.
  • Híbrido. Es un modelo mixto entre cloud público y privado. Según determinadas tareas o picos de actividad, el servicio de nube propio privado se complementa con el público.
  • Multi-cloud. Aunque a veces no se hace una distinción entre muti-nube y híbrido, en este caso estamos hablando del uso de dos o más servicios de nube pública.

La mejor estrategia a la hora de entrar en el cloud dependerá de la situación actual y de las características de la empresa. Van a contar factores como el stack de tecnología o personal existente, junto con las necesidades en términos de agilidad, seguridad o cuestiones de normativa, por nombrar algunos.

Las startups que parten de cero suelen optar por empezar a trabajar en un cloud público como Google Cloud Platform (GCP), Amazon Web Services (AWS) o Windows Azure, entre los más conocidos. Las grandes empresas, que casi siempre cuentan con estructuras internas, en muchos casos montan su propio cloud privado, reorganizando sus data centers tradicionales y, cada vez más, apostan por modelos híbridos en el resto de servicios que no son tan core del negocio.

Por ejemplo, una empresa puede utilizar AWS para el almacenamiento, contar con Google para las bases de datos y OpenStack (software open source que permite crear tu propio cloud privado o público) para las aplicaciones y datos sensibles almacenados localmente. Los entornos de múltiples cloud crecen a medida que las organizaciones ven el valor de expandir la cartera de sus proveedores cloud como una forma para dar mejor y más rápido servicio a clientes, partners, proveedores o empleados.

Pros y Contras de estar en el Cloud

Estar en la nube pública permite a las empresas un pool de recursos en lugar de tener servidores locales o máquinas propias. Los recursos de TI están rápidamente disponibles en la cantidad requerida y son ampliables si fuese necesario.

¿Lo mejor? En los clouds públicos se paga bajo demanda, es decir, por lo que se necesita, sin tener que asumir una gran inversión inicial, así como gastos de mantenimiento de las infraestructuras como pasa en el cloud privado. Pero, cuidado, los planes de pago son recurrentes y, cuanto mayor es el proyecto, más importante será ese pago que afrontar periódicamente.

Entre las virtudes de la nube privada destaca que la localización de los datos está en la propia empresa lo que hace que, en principio, los datos cuenten con mayor protección y seguridad. En el modelo público, el control del acceso a los datos está en manos del proveedor de servicio y de sus usuarios por lo que será conveniente prestar atención a los accesos generados. En este caso, además, los  archivos de datos se encuentran ubicados en un lugar remoto, por lo que la empresa pierde el control directo.

A medio camino está el cloud híbrido, que cuenta con los beneficios de seguridad y control del cloud privado, unidos a la flexibilidad y una inversión más moderada. En un modelo múltiple, podemos poner las cargas computacionales donde mejor relación rentabilidad / coste tenemos, o determinar la ubicación donde se van a ejecutar nuestros servicios en función de su criticidad. Además, evitamos la dependencia de un sólo proveedor y las molestias de una migración de antiguos proyectos a una nueva plataforma.

En resumen…

Cada organización tiene que marcar su propia ruta en la nube. No existe una única vía o modelo para afrontar una estrategia en la nube. No obstante, el crecimiento de la demanda del cloud computing tendrá que dar respuesta a los problemas de integración de sistemas dentro de las organizaciones y, por otra parte, a la demanda de seguridad y de protección de los datos.

Y tú, ¿tienes dudas? ¿qué approach utilizas a la hora de afrontar una estrategia cloud?

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